De strats de esa gama tuve una Peavey Raptor Plus, una Texas y una Accord. La que más me gustó, con diferencia, es ésta última. Era una pluma, la guitarra más liviana que tuve, por lejos, y el cuerpo tenía un tinte verde oscuro que dejaba ver unas vetas muy lindas. Se la terminé regalando a un amigo, que andaba más tirado que un pedo, y la iba a disfrutar más que yo.