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Area 51

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Para hablar de cosas misteriosas...

  1. What's new in this club
  2. Como me debía el venir a leer esto!!! Daaale @Scorch!!! Que venga el próximo!!!
  3. Seguro que sí, espero no nos hagas la gran "dino violeta" que promete y no cumple Me gusta mucho posta como escribís Adrián, la verdad que la historia atrapa, se lee fácil, ninguna situacion se siente forzada, personajes coherentes, transmitis bien las emociones... Sos groso man.
  4. Muchas gracias muchachos por tomarse el tiempo de leerlo. Estoy metiéndole pata para terminarlo antes de este fin de semana, aunque hay un par de temas por resolver. Ojalá que la historia sea de su agrado cuando esté finalizada.
  5. Muy bueno @Scorch , quedo expectante para la proxima entrega (por no decir que quede manija)
  6. Lucio, "El Magnífico" QUINTA PARTE 1 -¿Me querés explicar que fue eso Alberto?- Mi pregunta fue directa y sin vueltas. Alberto había reaccionado de manera impetuosa, agrediendo a una persona en clara desigualdad de condiciones. Aclaro que hubiera sido igual de inaceptable incluso si esta desigualdad no existiera. Alberto me miró un momento. En su mirada pude adivinar su arrepentimiento y culpa. -Amor, no se que me pasó. Es como si de repente me hubiera desquitado todos mis problemas con esta persona. No tengo excusa.- Estas palabras me calmaron. Ese era mi Alberto, y no esa persona violenta que vi hace un rato. -Todo esto me pone muy mal. Creo que me vi superado por…..- -Alber, amor- lo interrumpí. -Hablemos en casa mejor- le dije con un ademán de cabeza, señalando en dirección a Lucio, que estaba sentado en el asiento trasero expectante de todo lo que hablábamos. El viaje de vuelta, fue aún más silencioso que el de ida. 2 El sonido de las llaves al chocar contra el piso en la entrada de casa, se debe de haber escuchado en dos cuadras a la redonda. Esto, solo hizo aún más evidente el incómodo silencio que acarreábamos desde el orfanato. Alberto aún estaba notablemente afectado por todo lo ocurrido, no solo con José, si no también en la oficina de Susana. Creo que uno nunca está preparado para afrontar tanta tristeza en tan poco tiempo, y no lo digo solo por Alberto. Lucio era muy pequeño y todo eso le había sucedido a él en los pocos años de vida que tiene. -¿Amor, estás bien?- le pregunté a Alberto mientras me agachaba a recoger las llaves que se le habían caído del bolsillo al tratar de sacarlas. Él me miró con ojos muy tristes, y mientras se cambiaba de brazo a Lucio que dormía serenamente sobre él, asintió con la cabeza dejando asomar una tenue sonrisa en sus labios. Abrí la puerta y lo dejé entrar en casa primero a él. Cargar a Lucio no debía ser nada sencillo, el niño estaba bastante grande ya, pero no queríamos que se despierte. Los últimos eventos debieron de ponerlo muy nervioso, y al relajarse, se quedó profundamente dormido. Me adelanté para subir las escaleras y de esta manera preparar la cama para acostarlo. No sabía cuánto podría llegar a dormir, pero en caso que fuera mucho tiempo, no quería que pasase frío. Alberto se acercó y de manera muy precisa, como si de un malabarista se tratara, hizo un movimiento medio giratorio de pasamanos que culminó recostando suavemente a Lucio en su cama. Me alejé unos pasos para ver como lo arropaba y besaba su frente, esos pequeños actos de amor cotidianos hacían notar que ese hombre sencillamente daría la vida por su hijo, si tuviera que hacerlo. Bajamos la escalera en silencio y nos dirigimos a la cocina. Mientras Alberto se quitaba el saco y la corbata, me puse a preparar dos tazas de té de manzanilla para calmar un poco los nervios. Esto era algo que yo no solía hacer, pero luego de los eventos ocurridos las últimas semanas, había comenzado a beberlos con regularidad. Alberto se sentó y apoyando los codos en la mesa, pasó sus manos por la cara yendo hasta la frente para finalizar tomándose la cabeza, mientras esperaba que se caliente la infusión. Se veía muy angustiado. -Alberto ¿Estás bien?- le pregunté apoyando suavemente mi mano en su gran espalda. Si bien ya pintaba varias canas, su cuerpo aún se mantenía en buena forma. -Si. Va, no se. Estoy un poco aturdido y algo cansado.- La tapa de la pava comenzó a silbar y a hacer algunos ruiditos, lo que indicaba que el agua ya estaba lista. Serví dos tazas con apenas algo de azúcar y las puse sobre la mesa. -Yo también.- comencé a decirle mientras le alcanzaba su bebida. -Toda esta situación me hizo pensar en lo que debe haber sufrido el pobrecito en sus escasos años de vida. Tener miles de preguntas y ninguna respuesta.- -Si, es verdad eso que decís. Creo que el destino o algún poder más grande que nosotros operó para unirnos como familia.- Era la primera vez que Alberto se abría tanto conmigo. O sea, siempre hablamos y nos conocemos mucho. Desde el primer momento supe que era una buena persona, respetuoso, sereno. Nunca me dió el pié a pensar que podría estar con otra mujer, tampoco nunca me levantó la mano, y ahora no solo puedo comprobar que es un padre amoroso, ejemplar, si no que también tiene un profundo mundo espiritual. <¡Que persona hermosa!> recuerdo haber pensado. Me levanté de la silla y sin mediar palabra lo besé suavemente en los labios. Al separarnos, pude notar que ambos teníamos lágrimas en los ojos. Hablamos mucho esa tarde, y lo hubiéramos seguido haciendo… 3 -¿Escuchaste eso?- le pregunté a Alberto. Un suave sonido de risas se provenía del piso de arriba. Con Alberto nos miramos sin poder evitar sonreírnos el uno al otro. Hicimos silencio y ahí estaba la risa otra vez. Al parecer Lucio hacía despertado y estaba contento. Recuerdo perfectamente pensar en lo afortunados que eran los niños. Tienen una infinita capacidad de recuperación al dolor y los pesares. A nosotros, los adultos, nos costaba bastante más. Fuimos despacio y casi sin hacer ruido hasta el pie de la escalera. Las risas se escuchaban con mayor definición. Lucio se oía feliz. Alberto tocó suavemente mi hombro. Al voltear pude ver que me hacía una seña con el dedo sobre sus labios. Quería que hiciera silencio mientras subíamos la escalera. Asentí tratando de hacer el menor ruido posible. Comenzamos a subir lentamente. Poco a poco se fueron identificando otros sonidos. Primero unos pequeños golpecitos sobre el piso, luego unas palmadas ahogadas. Al parecer estaba jugando con algunos juguetes. Nos acercamos a la puerta de su habitación y antes de abrirla Alberto volvió a llamar mi atención. -Shhh, en silencio.- me dijo al oído. Suavemente fui girando el picaporte y lentamente la puerta se fue entornando. Al principio solo vimos la habitación vacía, pero al ir abriéndose más, pudimos ver el cuadro completo. Lucio se encontraba sentado en el piso de espaldas a la puerta. Estaba cruzado de piernas riéndose bastante, pero tapando su boca con sus manos, como para que nadie lo escuchara. Alrededor suyo, habían sentados varios muñecos como si se tratara de una fila de asientos en el cine o teatro, todos mirando hacia adelante, en dirección a la cama. Esto podría haber sido un comportamiento un poco inusual, pero normal en un niño de su edad. El problema no era ese. El problema eran los cuatro pequeños conejos que saltaban dentro y fuera de una vieja galera que estaba apoyada sobre la cama. 4 Alberto debió de hacer algún ruido, o algo, ya que Lucio volteó hacia nosotros algo sobresaltado. Sus ojos estaban como dos platos y antes de poder decir nada los conejos saltaron casi al unísono dentro de la galera para luego esta, plegarse sobre sí misma. -¡No te enojes mami, no te enojes mami, no te enojes mami!- decía llorando Lucio, mientras se levantaba y corría para abrazarme. -Ca-ca-calmate hijito, n-no pasa nada.- alcancé a balbucear. Mi mente estaba tratando de asimilar a todo vapor, lo que había visto. Alberto seguía de pie ante la puerta y solo pareció salir de su estupor al ver levantarse a su hijo. Me bastó una rápida mirada a su rostro para saber que había visto lo mismo que yo. Pero había algo más. Algo en su expresión hacía que todas mis alarmas se encendieran al mismo tiempo. -¿Estás bien?- le susurré suavemente intentando hacer contacto visual. Alberto, que seguía mirando en dirección de la cama murmuró -Eran verdes y rojos.- Lo miré dubitativamente, como tratando de entender de que hablaba. Él bajó su mirada hacia mí, y dijo -Los conejos Mirta, eran de todos los colores-
  7. De chico solia soñar con extraterrestres,algunos sueños eran algo asi como invasiones en mi propio barrio,otros simplemente era ver a estos seres de cerca, puedo asegurar al dia de hoy que ninguno de los que recuerdo eran de alguna peli o similar (he visto muchas en la actualidad desde Fire in the Sky,Mcpherson,etc...) Me pasó desde los 4 hasta los 10 años aprox,luego dejé de soñar con eso de un momento a otro!
  8. ufff como te entiendo, una vez yo cai en lo de un amigo y el hdp la habia puesto del VHS de conozca mas y tenia una musica reeee turbia de fondo la autopsia esa, me acuerdo que me quede paralizado del miedo por cagaso a ver las imagenes.
  9. uhhhf ni me hables, vivia con miedo culpa de esas cosas. Me acuerdo cuando estabamos en la casa de un compañero y el mas grandecito de los pibes cayo con el video de la "autopsia" de Roswell, lo vimos con carpa en la pieza de los viejos, yo tenia un cagaso que no se aguantaba. Lo peor es que lo traia como re clandestino y venia con la muy interesante o una de esas mierd*s hahaha. Buenisimas epocas, lo mas bizarro es que todos esos compañeros no estan ni ahi con eso y yo que era el mas miedoso soy el unico que quedo atrapado por todo ese mundo
  10. era lo peor chabon pero lo peooooor! pesadillas, de todo fue tremendo maaaaaaal, 1995 fue un año UFO a pleno !
  11. hahahahaahh me paso lo mismo. Me acuerdo que me re cagaba con chiche la puta madre, un dia mi papa se tuvo que quedar acostado al lado mio hasta que me dormi
  12. los aliens y lo peor fue el año 1995 cuando exploto el tema aliens gracias a la "Autopsia" esa, a X FILES y a chiche gelblum que todoooos los dias pasaba cosas sobre aliens, es el dia de hoy que soy enfermo fanatico del tema UFO y paranormales.
  13. Idem. Me acuerdo que de pibe en mi casa había un libro de los récords Guinness y tenía en tamaño real la.foto de la araña mas grande... lpm
  14. Que fuertes secuencias man. No te debe dar miedo nada hoy en día hahaa. Un abrazo
  15. Mi vieja les tiene fobia asi que siempre dejó veneno por todos lados pero es verdad. No descarto.
  16. La casa de mi abuela, espiritus y aliens De muy chico hubo un tiempo donde me la pasaba en la casa de mi abuela. Mis viejos laburaban muchisimo, crisis 2001 y aveces terminaba durmiendo alli. Mi tia, poco años mas que yo, era terrible forra y me vivia asustando con lo que pudiera, para colmo compartia cuarto con ella, suamado a que literalmente al lado habia un cementerio, sumado a que casa vieja, techo de chapa con peleas de gatos, heladera vieja que en el medio de la noche hacia ruido a explosion del motor, un altillo abierto en la misma pieza que por años me perturbe imaginando en la oscuridad de la entrada cantidad de formas al punto que en el medio de la noche, llorando tenian que llamar a mi casa porque no aguantaba estar ni un minuto mas. Ya de grande puedo decir que supere bastante el tema, he tenido que cuidar la casa de mi abuela en varias oportunidades y si bien fue tranqui, aveces recordaba aquellos momentos y me costaba dormir. Eso si, ese altillo ruidoso que encima varios decian sentir ruidos cuando fallece mi bis abuela, nunca subi estando solo y en oportunidades que mi abuela me ah pedido subir, bajar cosas lo hago con cierta incomodidad todavia.
  17. Con mi hijo somos fanas de Dross, ayer lo bajé y me quería mandar a la pista del aeropuerto jajaja (estoy a menos de 3km). Hoy voy a ver si la hacemos de nuevo y me manda a algún lugar donde no quede detenido...
  18. En mi ciudad se llama patalana, pero este se ve que es de los que hacen ruido.
  19. Una rata? Mira que con esto del covid y que no hay casi gente en la calle estan apareciendo ratas por todos lados. Y tamaño gato.
  20. Lo que se viene es muy oscuro, tengo muchisimo cagaso del famoso microchip. No quiero irme de boca pero no creo en nada de lo que dicen los medios y tengo mucho pero mucho cagaso de lo que se viene.
  21. Uhffff no sabia que el foro tenia una seccion asi haha. A mi lo que me atormentaba de chico era la idea de "fin del mundo", creo que me traumo con terminator 2; tenia pesadillas recurrentes en las que aviones bombardeaban todo y caian bombas con una porqueria negra onda petroleo (nunca entendi de donde saque esa idea porque en ese momento no habia visto nada de ese tipo). Para colmo un dia lo comente en el colegio Catolico al que iba y la señorita de catequesis en vez de calmarme me dijo que si, eque efectivamente eso iba a pasar, por lo cual pase muchos años sintiendome triste de que no iba a poder compartir mas con mi familia y seres queridos. Otra cosa que siempre me dio mucho miedo son los extraterrestres, un dia una vecina nos vino a decir que habian luces en el cielo y me asuste demasiado, se me bajo la presion o no se que, pero quede transparente (de por si soy bastante blanco) y me puse al lado de una estufa muy asustado; me acuerdo patente que me dieron unas pelotitas de chocolate haha. Todos esos videos onda la autopsia de Roswell, la peli de los Mcpherson y ese tipo de cosas siempre me dieron miedo.
  22. Zarpado, me volo la peluca pero en un video vi un comment que tenia mucho sentido, no seran videos que hicieron para promocionar la app? Se podra usar aca en Argentina?
  23.  



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