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El coleccionista


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6 respuestas en este tema

  #1
Cris Petersen

Cris Petersen

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Amigos les dejo otro cuento de mi autoria. Saludos!

 

 

 

 

El coleccionista

 

Quizás esta sea una de las historias que más me cueste contar por la cercanía que me une con el protagonista pero realmente merece ser relatada…

Desde muy temprana edad el personaje principal de esta historia que partir de este momento conoceremos como Martin sabía que no era como los demás chicos, o por lo menos los que él conocía. Los primeros años escolares fueron un poco complicados dada su condición pero una de las primeras lecciones que recuerda y que lo ayudarían por el resto de su vida fue cuando escucho hablar de Darwin y de su teoría de la Adaptación de las especies. Había que adaptarse para sobrevivir. No es que su vida corriera peligro de forma literal pero en este caso era mejor pasar como uno más y mantener el perfil bajo.

 

Los años fueron pasando y la vida de Martin se fue desarrollando casi como la de un adolescente  común y corriente o por lo menos eso les hizo creer a todos. En su cabeza seguía aprendiendo como convivir con esto que le venía pasando desde niño y hasta altura del partido todavía no entendía muy bien para que le servía esta particularidad.

Parte fundamental de lo que distinguía a este joven era la capacidad de recordar cosas que almacenaba en su cabeza, a priori parecían al azar, aunque luego entendería que no era tan así sino que había una razón que explicaba porque su mente accionaba de esa manera. Le resultaba casi imposible memorizar el número de teléfono de su propia casa pero a la hora de recordar la fecha de la revolución francesa, todos los nombres de las personas que intervinieron y  de qué color era el pañuelo que llevaba Robesspierre no se demoraba ni un segundo. Para terminar de  entender las complejas características que conforman  a este particular personaje debemos conocer otras de las cualidades que Martin poseía  que era una gran sensibilidad ante cuestiones que la mayoría de las personas encontrarían como cotidianas y no le darían mayor trascendencia. Al combinarse con su aparente selección aleatoria de recuerdos  darían el marco perfecto para su pronta  transformación.

Además de fechas, textos y datos en general su memoria también incluía en el combo imágenes, sonidos y olores haciéndolo revivir de manera casi exacta cierto momento en el tiempo que por algún motivo guardó. Los recuerdos eran tan vividos que lo aislaban de la realidad dejándolo en un estado casi catatónico por algunos segundos, estas repentinas reminiscencias hicieron que se ganara el mote de “colgado” ya desde muy chico.

 

Más de una vez sus amigos se burlaban de el no solo porque a veces tardaba en reaccionar de estas “escapadas” sino porque también parecía un “sabelotodo” cuando se ponía explicar en detalle ciertos temas que le resultaban de interés. Al principio le molestaba pero con el tiempo se fue dando cuenta de que su capacidad en realidad lo destacaba.

Los años siguieron pasando y cada vez más fue sacando provecho de su  extraordinaria habilidad. En la facultad una vez rindió  un parcial sin siquiera recordar que en esa fecha tenía un examen por ende nunca se puso a estudiar, pero si recordaba todo lo que había dicho la profesora el día que estaba explicando el texto de Foucault en  la catedra de filosofía de los miércoles , también recordaba perfectamente lo que tenía subrayado su compañera en los apuntes que se distrajo leyendo mientras pensaba que intenso que era el rojo que ella utilizaba para pintarse las uñas, se acordó que una vez haciendo zapping encontró un documental que explicaba la postura de Foucault ante ciertos temas y no tuvo más que recurrir a toda esa información que tenía acumulada en su cabeza para promocionar con 7.Ojalá su memoria hubiese sido capaz de recordar algunas fechas importantes cuando tenía que hacerlo, no saben la infinidades de veces que quedo mal por no saludar en un cumpleaños, o las incontables oportunidades que sus parejas le recriminaban por no recordar los  aniversarios, pero lo que más le disgustaba de las peripecias ocasionadas por esta  condición  era que nunca pudo aprender a jugar al truco. Por algún capricho su cerebro se negaba a guardar cualquier tipo de información referida a este juego. Recordar para que lado se corría el labio cuando uno tenía el 7 de oro le resultaba una odisea. Obviamente era para la derecha, no? O para la izquierda… bueno en fin.

 

Martin se ya había convertido en una persona adulta y hacia vida de tal. Ahora vivía solo, tenía un trabajo estable y dominaba a la perfección su capacidad de navegar en su memoria. Estaba de novio  con una chica a la cual le tenía mucho cariño y había sido la primera persona en saber de su “temita” como le decían de forma cariñosa.

Unos de los recuerdos que más atesoraba fue la vez que le pudo dar nombre clínico  a  esto que el  padecía. De manera recurrente volvía una y otra vez a ese momento donde como un observador omnisciente se veía a el mismo sentado en la mesa de la cocina mientras se preparaba un café, claramente puede distinguir que la televisión estaba prendida pero  en silencio con el noticiero pasando imágenes de que faltaban 30 dias para el verano, puede ver como se distrae y levanta la cabeza al escuchar que  el ascensor se había detenido en su piso e inmediatamente por la hora sabe que Carla estaba llegando de la facultad. La ve entrando por la puerta tan sonriente como siempre, advierte ese perfume que difícilmente pueda  olvidar alguna vez y que cada vez que lo distingue por la calle automáticamente lo transporta hacia a ella. Siente sus labios carnosos y un poco resecos al darle un beso de bienvenida. Todo es tan lucido, todo es tan real que por momentos no logra salir de esta escena cada vez que la invoca.  Carla lo mira, le vuelve a sonreír y le dice : Mira hoy en la clase me acorde de vos.  Le entrego unos apuntes y remarcado con resaltador naranja lee:

 

“La hipermnesia es el fenómeno consistente en el incremento en el recuerdo neto, número total de estímulos que recuerda una persona en una determinada ocasión. Estos incrementos se darían tras un solo ensayo de aprendizaje y de forma gradual. Para poder hablar de este fenómeno los incrementos han de ser significativos estadísticamente. Se considera propiamente como una instancia de incrementos en la memoria, concretamente en el recuerdo neto.Este fenómeno supone que elementos inicialmente olvidados por el cerebro podrían ser recuperados espontáneamente”.

 

Ni bien terminó de leerlo la miro fijo a los ojos se rio y le dio un beso en la frente.

 

A esta altura Martin ya tenía una especie de biblioteca de recuerdos favoritos  y en una vieja cajita de madera de un juego de ajedrez guardaba pequeños tesoros materiales que utilizaba como disparadores  para cada tanto darse una vuelta por los eventos que lo habían marcado de alguna u otra manera. La última vez que la abrió y guardo un viejo reloj que le había regalado su abuela comenzó a mirar a cada uno de los objetos, fue en ese preciso momento cuando se dio cuenta de que se había convertido en un coleccionista. No precisamente lo que se diría un erudito de la numismática ni mucho menos un filatelista acérrimo sino que más bien su interés pasaba por otro tipo de cosas bastante menos tangibles. Él se dedicaba a recolectar sentimientos, lugares, olores, sonidos,alguna que otra baratija y por sobre todas las cosas se empeñaba por coleccionar situaciones, cada una de ella únicas e irrepetibles y que le daban sentido a todo los antes mencionado.

Esta magnífica capacidad que lo hacía único, también fue convirtiéndose en su perdición. Paulatinamente comenzó  a depender  cada vez más de ciertos recuerdos  que lo hacían desconectarse del presente pero él no se daba cuenta del daño que le generaba a su entorno y también a El mismo.  Su aislamiento hacia que los demás se sintieran fuera de su vida, en especial su pareja la cual sentía que se alejaban y ella no podía hacer nada al respecto. Había épocas donde todo estaba bien, pero ante la mínima pelea  o  reproche Martin optaba por no afrontar la realidad y se escondía en recuerdos  donde todo estaba bien y allí se quedaba alternando momentos que supieron ser felices. 

De todo lo que había recolectado a lo largo de los últimos años había un episodio que trataba de evitar  pero que fue  lo único que lo ayudo para no caer por completo en mas de una ocasión y que a su  vez le servía como recordatorio de lo importante que él era para alguien más. Muy en lo profundo de su memoria había una escena de la primera vez que tuvieron una crisis con Carla. Al pensar en esa situación  casi de inmediato podía sentir el peso del cuerpo desvanecido de ella apoyándose en el para no caer, el olor de su perfume invade sus fosas nasales, en la punta de la lengua comienza a sentir el sabor salado de las lágrimas que van cayendo para terminar en la comisura de sus labios. El hace suyo el sufrimiento de ella  una y otra vez al recordar esto. Detestaba saber que  era capaz de lastimarla asi pero no lo podía evitar.

 

Ya había pasado un buen tiempo y todo estaba un poco más calmo.  Martin aparentaba estar de mejor humor, había recuperado las ganas de salir y estaba viéndose una vez por semana con sus amigos para jugar al futbol. Sabía muy bien que no podía seguir viviendo  alternando realidad con recuerdos, de alguna forma tenía que resolver la situación pero le costaba desprenderse  de todo lo que atesoraba, de todo lo que lo hacía sentir tan bien por más que lo aislara del resto de mundo.

 

Un domingo paseando por San Telmo iban caminando de la mano como una pareja normal en una aparente tranquilidad. A lo lejos casi llegando a la plaza  Dorrego había una vieja fonola que pasaba música en la calle, entre todo el bullicio Martin comienza identificar una melodía familiar.  A medida que se iban acercando claramente pudo identificar que la canción  que estaba sonando era “Adios Nonino “ comenzó a sentir como todo el ruido del entorno se iba  apagando y solo quedaba en primer plano el sonido del bandoneón . Fue como si un rayo lo hubiese impactado de lleno. Miles de emociones comenzaron a invadirlo y no fue capaz de procesar tanta información. Sentía como sus cinco sentidos estaban saturados y  al no poder controlarlo cayó desmayado en la calle. Cuando abrió los ojos estaba rodeado de personas que lo miraban, se dio cuenta que todavía seguía tirado en el piso. Lentamente se levantó y cuando intento incorporarse Carla le dijo que se quede tranquilo que había llamado a una ambulancia, inmediatamente rechazo la idea la ida de hacerse ver y le dijo que estaba bien que solo necesitaba acostarse un poco.

A partir de ese episodio el decaimiento de nuestro personaje fue atroz y violento. Ya no salía de su casa, no se bañaba, no se afeitaba y casi no se alimentaba, su dieta era básicamente whisky y cigarrillos.  No solo era notable el derrumbe mental sino que físicamente se lo veía muy demacrado.  Carla estaba al límite también, no podía soportar verlo asi. No se dejaba ayudar y no escuchaba a nadie. Cualquier intento de hacerlo entrar en razón resultaba completamente inútil.

Una noche al volver de la facultad quiso entrar al departamento y la puerta estaba trabada desde adentro. Le grito varias veces para que Martin  abriera la puerta pero no respondía nadie, solo se escuchaba música a muy fuerte volumen. Desesperada, Carla fue a buscar al portero para que la ayude a entrar. Después de un rato lograron abrir la puerta forzando la cerradura y al entrar  se encontraron con Martín sentado desnudo en el sillón del living apuntándose con un armar en la cabeza.

Estaba muy perdido, deliraba y balbuceaba  al punto de que no se le podía entender nada.  Al ver la situación el portero salió corriendo a llamar a la policía mientras Carla se quedó con el tratando de impedir que haga una locura.

 

La música seguía sonando a todo volumen, ella se alejó por un segundo y se dirigió dónde estaba el tocadiscos para apagarlo. Cuando estaba por levantar la púa, por sobre su espalda se escucho la voz de Martin diciendo:

-Deja que quiero escuchar el próximo tema.

Inmediatamente ella se dio vuelta y lo vio mientras levantaba el arma y se la ponía en la cabeza.

-Es lo único  que le hace falta a mi colección le dijo.

Con los ojos llenos de  lagrimas  la miró, se sonrió y se voló la cabeza.

Mientras su cuerpo caía desvanecido al suelo los acordes de: “ You can't always get what you want ”  comenzaron a sonar.a sonar.


Editado por Cris Petersen, 14 November 2017 - 11:57 AM.

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  #2
EnanoLaSueca

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Muy bueno
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  #3
Cris Petersen

Cris Petersen

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Muy bueno

Muchas Gracias por tomarte el tiempo y leerlo!


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  #4
Doyrauch

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Me gusto mucho, felicitaciones por escribirlo y por compartirlo.
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  #5
Cris Petersen

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Me gusto mucho, felicitaciones por escribirlo y por compartirlo.

Gracias por leer.


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  #6
fransbh

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Muy bueno! Me gusto tu forma de redactar, se hace ameno de leer.

 

Gracias por compartirlo!


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  #7
Freakapotamus

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Muy bueno che! Este también está en la antología que vas a publicar? 

 

Me encanta cuando se usan las canciones en la literatura. Le da una onda de soundtrack increíble. 


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